🧠 Análisis de Estrategia
Un bono catástrofe es un seguro disfrazado de bono. Una aseguradora, una empresa o un gobierno quiere cubrirse de un huracán en Florida o de un terremoto en California; un vehículo —casi siempre en Bermudas— emite el bono, guarda el dinero en activos muy seguros y paga al inversor el rendimiento de ese colateral más una prima. Si el suceso no ocurre, el inversor cobra y recupera su dinero al vencimiento; si ocurre y supera el umbral pactado, pierde parte o todo el principal. Por eso la serie de este fondo no se parece a la de la renta fija: seis años seguidos entre el −1% y el +3%, un −4,60% en 2022 y dos años del 13% justo después. Tiene buena rentabilidad «para ser renta fija» porque no es renta fija al uso: lo que paga es una prima de seguro, y la prima existe porque algún año toca pagar el siniestro.
A 31/12/2025 la cartera tenía 247 bonos catástrofe, el 96,62% del patrimonio, con casi la mitad en bonos que cubren varios riesgos a la vez y el resto dominado por los huracanes de EE. UU. Las mayores emisiones son de Long Point Re, Sanders Re, Merna Reinsurance, Gateway Re y FloodSmart Re, todas por debajo del 1,5%. La clase se cubre a euros, porque la divisa del fondo es el dólar. En el universo propio hay otros tres fondos de bonos catástrofe, medidos con la misma vara. A doce meses este va +7,53%, frente a +8,63% del Fermat UCITS Cat Bond (1,20% de coste), +7,07% del Twelve Cat Bond (1,30% de coste), +6,64% del Schroder GAIA Cat Bond (1,80% de coste). A tres años, acumulado, +30,95% frente a +31,18% del Twelve Cat Bond y +28,09% del Schroder GAIA Cat Bond (valores entre el 25/09/2026 y el 29/09/2026, según el fondo).
El dato que más pesa no está en la tabla de rentabilidades. Este fondo nació en octubre de 2011 como GAM Star Cat Bond y hasta el 7 de mayo de 2025 lo gestionó, por delegación, Fermat Capital Management. Ese día GAM entregó las decisiones de inversión a Swiss Re —la nota de la gestora es de 07/04/2025—, y el 9 de enero de 2026 el fondo incorporó el nombre de la reaseguradora al suyo. Hoy lo llevan MariaGiovanna Guatteri y Weilong Su; GAM se queda con el control de riesgos y la distribución, y la sociedad gestora es FundRock. El fondo tiene 1.831,5 M€ y la clase, 97,5 M€ (Morningstar, 29/09/2026). La casa que lo gestionó hasta entonces lleva ahora otro fondo de bonos catástrofe, también en el universo propio, de modo que el dilema es real: aquí está el valor liquidativo veterano con un equipo nuevo, y allí el equipo veterano con un vehículo nuevo.
✅ Fortalezas
●Un riesgo que no es el de la bolsa ni el de los tipos: Lo que decide su resultado es si ocurre una catástrofe cubierta. En 2022, con bolsa y bonos cayendo a la vez, perdió un 4,60% por un huracán, no por los mercados.
●+9,41% anualizado a tres años con un 1,99% de volatilidad: Morningstar, a 29/09/2026 y 30/09/2026, con Sharpe de 0,99. Siete de sus diez años completos en positivo.
●Casi quince años de valor liquidativo: Desde octubre de 2011, con varias temporadas de huracanes dentro: se ve el ciclo entero del activo, no solo los años buenos. Con el matiz de quién gestionaba entonces, que va en los riesgos.
●Cartera muy repartida: 247 bonos catástrofe a 31/12/2025, ninguno por encima del 1,46%, y un top 10 del 12,9% (informe semestral).
●Quien elige los bonos es una reaseguradora: Desde mayo de 2025 la cartera la decide Swiss Re, que según la nota de GAM de 07/04/2025 gestionaba entonces unos 5.000 millones de dólares en este tipo de activos. GAM conserva el control de riesgos.
⚠️ Riesgos
●El historial no es del equipo que gestiona hoy: Hasta el 07/05/2025 la gestión estaba delegada en Fermat Capital Management; desde ese día decide Swiss Re (informe anual de 30/06/2025). De los casi quince años de historia, el equipo actual firma menos de año y medio, y en ese tramo el fondo no ha pasado por un año como 2022.
●Pérdida de golpe, no poco a poco: El escenario de tensión del KID deja 5.210 € de cada 10.000 € en un año, con los máximos de entrada (5%) y de salida (3%) ya descontados. Es una ilustración regulatoria calculada sobre rentabilidades pasadas: no es una previsión ni un techo de pérdida, y no se compara sin más con la de otro fondo, porque cada KID la calcula con su serie y sus costes. Las métricas habituales subestiman este riesgo mientras la catástrofe no llega: −1,03% de caída máxima a tres años, −6,45% a cinco.
●Comisión de éxito sobre un listón muy bajo: El 10% de lo que gane por encima del €STR, el tipo a un día. En un activo que cobra una prima de seguro, superarlo es lo normal en los años sin catástrofe: 0,61% en el ejercicio cerrado en junio de 2025, encima del 1,41% de gastos corrientes.
●Entrada de hasta el 5% y salida de hasta el 3%: Son máximos del KID y pueden no aplicarse, pero sobre un fondo que ha dado un 3,91% anual a diez años son la primera pregunta que hay que hacer antes de comprar.
●Los +13% no se repiten a voluntad: 2023 y 2024 fueron lo que el mercado pagó tras las pérdidas de 2022. 2025 cerró en +6,83% y a diez años el resultado es del 3,91% anual.
●Liquidez semanal con preaviso: Se negocia los viernes; para vender hay que avisar seis días hábiles antes y el dinero llega cuatro después (KID). Tras una catástrofe, el mercado de estos bonos puede secarse.
🎯 Conclusión y Recomendación
Recomendación: Un diversificador de verdad, con un historial que ya no es de quien lo gestiona
Los bonos catástrofe son de las pocas cosas que de verdad no se mueven con la bolsa, y este fondo da acceso a ellos con una cartera muy repartida y una reaseguradora de primera fila eligiendo los bonos. Para una cartera que ya tiene bolsa y bonos, un peso pequeño aporta algo que ninguno de los dos da.
Hay que comprarlo por lo que es y no por lo que enseña el retrovisor. El retrovisor enseña dos años del 13% y un Sharpe de 0,99 a tres años; lo que es, es un activo que a diez años ha dado un 3,91% anual, que perdió un 4,60% el año de Ian y que puede perder bastante más, de golpe, si una temporada se tuerce. Y ese retrovisor, además, es en su mayor parte de otro gestor: de Swiss Re solo hay algo menos de año y medio, y en ese tramo el fondo no ha tenido un año como 2022.
Para quién tiene sentido: para quien busca un diversificador, entiende que puede perder un año entero por un huracán y lo dimensiona como complemento, no como núcleo. Con dos condiciones prácticas: preguntar antes si se aplica la comisión de entrada, porque un 5% se come más de un año del resultado histórico, y contar con la comisión de éxito, que en los años tranquilos se cobra casi siempre. Para quien busque «renta fija que rinde el doble», no lo es: el parecido con la renta fija solo dura mientras no pasa nada.